entrevista

Un estupenda entrevista de Aloma Rodríguez.

https://www.letraslibres.com/espana-mexico/literatura/entrevista-isabel-bono-no-comprendo-que-no-escriba-todo-el-mundo-no-creo-que-haya-nada-mejor

si munich resplandecía, nosotros más (ea)

Ayer se presentó Munich resplandecía (Frato Editorial, 2020) de Javier la Beira, en el hotel Molina-Lario.

(Portada de Juan Carlos Mestre)

Lo más raro, no tocarnos. Me cuesta, reconozco, no abrazar.

Javier quiso que lo acompañara y escribí algunas palabras para no irme por las ramas. Estas fueron:

"Algo así como un acompañamiento a JLB para Munich resplandecía
(Hotel Molina-Lario. Málaga 16 julio 2020)

Cuando Javier me propuso que lo acompañara esta tarde, pensé: El mundo al revés. ¿Qué voy a decir yo de Javier? Cuando no tengo algo demasiado claro voy al origen. El origen en este caso es una de mis múltiples libretas donde apunto y pego cosas importantes. No es un diario, vendría a ser una memoria. En esta libreta, que va de 1987 a 2003, leo: "Marzo. Dice Rafael Inglada que Javier La Beira me está buscando. ¿Quién es Javier La Beira? ¿Para qué me busca?".

Pues me buscaba para proponerme participar en unas jornadas de "Poetas de poesía inédita". JLB, resultó ser un joven pizpireto, con denso pelo negro zaíno rizado, que trabajaba en el Centro Cultural Generación del 27. El centro estaba en San Agustín. Y allí me planté, dispuesta a darle calabazas.

Al entrar, vi al fondo a José Ignacio Díaz Pardo emboscado y enfrascado en la lectura del periódico (del día anterior). A pesar de que Javier me resultó familiar y comenzáramos a hablar como si nos conociéramos de toda la vida, yo seguía sin querer leer en público. Pero, como diría Juan Carlos Mestre (o el mismísimo Pérez Estrada), apareció su ángel custodio, Emilio Blanco, con toda la dulzura azul de sus ojos para convencerme. Y me convencieron.

Eso pasó en marzo de 1991. Han pasado 29 años. Y aquí estamos. El pelo nos luce a medias, pero las palabras nos lucen más que nunca.

Para mí, que sólo era capaz de escribir poemas mínimos, Javier era un ejemplo de todoterreno. Publicaba poemas en revistas, tenía un libro de poemas Luces de Heráclito en preciosa edición de Ángel Caffarena. Escribía relatos (algunos recogidos en 2002 bajo el título Las estaciones del abandono en nuestra querida "Colección Monosabio"). Escribía columnas de opinión (las más entrañables salvadas en su libro La mar de escritos). Un ensayo sobre los sonetos de Lorca, la edición de Rodrigo Caro y desde hace un par de años las ediciones del Diario de José María Souvirón (la próxima en este 2020).

Creo que empecé a escribir "bien" prosa cuando empezó a corregir mis novelas (las de entonces). Él también estaba escribiendo una (¿qué fue de ella?), y hasta intentamos componer una a cuatro manos.
Hemos viajado juntos (a Lisboa, a Madrid, Sevilla y Granada a leer poemas y, ¡hasta a Campillos!, para hacer unas fotos para un libro de José María Hinojosa). Pero lo último que esperaba de él era un libro de viajes porque, se suponía, que a Javier no le gustaba viajar.

Así que ahora comienzan las preguntas:
¿Qué golpe en la cabeza te diste para que empezaras a viajar compulsivamente y dónde se ha quedado tu terror a volar? Estamos en ascuas."

Javier contestó pacientemente a todas mis preguntas. Una de ellas era cómo había aparecido Frato en su vida porque Javier es la última persona a la que imagino buscando editorial. Amistad, bien hacer y como caídos del cielo.

El libro es exquisito, impecable, una colección bellísima que rezuma sensibilidad. Les deseo todo un buen futuro por delante. A los editores, Conrado Herraiz y Pepe Atencia, no hay más que verlos en esta foto:

(Herraiz + Atencia + unos veranos más = Frato Editorial)

Un escritor no debe aburrir (dos, menos). Esa es la única premisa, lo demás saldrá o no. Creo que lo conseguimos.

No os perdáis este libro que también es todoterreno, como Javier. Podéis leerlo por puro placer,  lo podéis llevar a Munich como guía de viaje y hasta aprender algunos detalles históricos.

Agradezco a Javier la Beira la confianza que siempre ha depositado en mí y la confianza que me ha dado, desde aquel marzo de 1991, para empujarme a seguir escribiendo.

Lo dejo aquí, que no quiero echarme a llorar y electrocutarme con el teclado.

caja de las bestias, de begoña paz

Como Enrique Villagrasa dice las cosas mejor que yo, comparto esta superreseña del libro de Begoña Paz.


El título no es gratuito. Bestias dentro y la poeta más "bestia" de todas fuera, escribiéndolo. Una Begoña Paz enorme en estos poemas. Ojalá supiera decir bien para decirlo todo. Para contar cómo me rompe por dentro, cómo entra por pasillos de mi ADN que no sabía que estaban.

Una maravilla de libro completamente alejado de cualquier moda, de esa competencia muy siglo21 de querer mostrar ingenio, de aparentar, de. Ahí está ella, desnuda, como siempre, abierta para quien quiera entrar en sus mundos. Porque Begoña Paz no tiene mundo, tiene infinitos menos uno. El límite antes del no límite.

Qué envidia escribir así, arrojándose, sin queja, dignamente.

Y la alegría de ver bailar de nuevo a la Editorial Baile del Sol.

Sin que sirva de precedente: ¡Viva el verano!


rafael pérez estrada, forever

Qué bonito que a uno lo recuerden así.

https://www.youtube.com/watch?v=x-_ezHeXaZg&fbclid=IwAR2eq9GbjRoMfiawDAf5Fa6SaDi51Zo2VmfChWLAjjDTNtrsDcd7uOkl_xw

isabel pérez montalbán, por héctor márquez

"En este texto que publicaba ayer domingo Guillermo Busutil hablaba de la miseria ética de las clases dirigentes y políticas, de cómo ciertas palabras y los conceptos e ideas que representaban han pasado a ser cáscaras sin carne ni compromiso y de qué hacer ante el panorama de miseria y precariedad que se atisba en el horizonte detrás del baile de las mascarillas.

Y tras pintar el panorama nos recuerda que una poeta y amiga muy querida acaba de sacar nuevo libro de poemas donde la palabra tiene valor y dignidad. Se trata de Isabel Pérez Montalbán y su libro Vikinga. Yo del libro en concreto no les puedo decir nada porque aún no lo he leído, aunque sí la mayor parte de su poesía, un arte mayor de estar en el mundo desde la pérdida, la búsqueda, la cicatriz y la honestidad de l@s abadonad@s.

A Isa la conozco desde hace ya casi treinta años. Entonces la llamábamos La Pepunto porque su Pérez lo apocopaba para que se le viese más el Montalbán en sus firmas periodísticas y literarias. Una forma de coquetería e inseguridad juvenil que se dejó en el camino. El talento, la brillantez, el rigor y el respeto con el que Isabel ha hecho todo en la vida rara vez se ha correspondido con el aprecio y reconocimiento de sus semejantes y colegas de gremio.

En realidad a Isabel nadie le ha regalado nada extra nunca. Más bien le han birlado o intentado retrasar lo mucho que le correspondía. Un poeta, más allá de sus cualidades formales y habilidades rítmicas sólo tiene dos cosas que contarnos. Eso sí, menudas cosas: lo que ha vivido y lo que ha aprendido de ello. Lo demás es orquesta de acompañamiento.

Isabel es poeta por necesidad y supervivencia. Poeta de hacerse preguntas y desnudar su humanidad y desamparo de una manera en la que era incapaz en la vida real. Y eso le llevó a ejercer una poesía llena de verdades que no le gustaba demasiado recordar a mi generación en sus años jóvenes donde todo debía de parecer lo suficientemente melancólico y distanciado como para hacerse soportable. La poesía de Isabel era tan impecable y estremecedora como incómoda por lo que nos interpelaba. He hablado con ella y con much@s compañer@s el enigma de por qué esta persona amable y honrada y excepcional poeta no tenía más premios que otr@s atesoran por la milésima parte del pellizco y verdad que guarda la obra de Isabel.

Yo tengo mi particular teoría. Y tiene que ver mucho con la mezquindad ajena y gremial y tan fieramente humana de quienes se sienten avergonzad@s en el fondo. La poesía, ya lo decía Bécquer, existirá siempre, aun a falta de poetas para hablar en su nombre. Pero es que ha habido much@s poetas vendiendo sucedáneo y poniéndose en el lugar del Misterio al que deberían servir. Que no se moleste nadie porque yo no soy nadie tampoco para repartir carnés de vate o vatisa o coronas de laurel. Tal como yo lo entiendo, el/la poeta es sólo un canal para lo sagrado y mistérico. Y eso exige una enorme altura moral además de oficio. Y no siempre tenemos la dignidad a la altura de nuestras plumas.

Estoy deseando leer Vikinga porque me promete batalla. Con su voz de flautilla en la vida real, Isa es de armas tomar cuando escribe. Ahí su voz tiene cicatrices y edad, es ronca e implacable con quienes no están dispuest@s a comprometerse. Imagino que tiempo por venir, el tiempo que está a punto de estallar como los residuos nucleares que se ocultan en volcanes dormidos, necesita voces como la de Isabel para que les despierten y guíen.

Ella también tiene que dar un paso al frente y no tener miedo de ser canal, como siempre ha sido. Las placas en los parnasillos no valdrán nada mañana en los rastros. Las canciones que un día te fueron reveladas en la voz de una vikinga futura que no recuerda si tu apellido llevaba punto o Pérez, en cambio, son el tesoro y la maravilla del misteriode la Poesía. Porque lo que venga, si podemos verlo, habrá que mirarlo a los ojos, al fondo, de manera fiera, sin apartar la vista de la gorgona. Como quien mira a una mujer que fue abandonada y perdió a su gente pero que sobre sus heridas renació y creó luego otra estirpe. Y nos trajo entonces sus canciones e historias para recrear el mundo.

Bienvenida, Vikinga. Te estábamos esperando."

Héctor Márquez

un mail-crítica a "diario del asco", por begoña abad

Me gusta el olor a las higueras
y una bufanda en azules que me tejiste.
Me gusta verte alzar vuelos surrealistas
por las páginas en blanco.
Me gusta adivinarte en algunas rarezas
y contagiarme contigo de ellas.
Me gusta saber que andas subida
a algún pájaro extraño
pero que a mí me parece tan normal.
Me gusta la física, la cuántica
y la Patafísica, ambas, por eso me gustas tú.
Me gusta desaparecer y diluirme.
Me gusta saber que todo cambia y que todo pasa.
Me gusta hacerme la sueca y ser apátrida.
No me gusta contagiarme de miedos.
Me gustaría contarte que tengo un nieto
 que se llama Micaela, que yo me llamo Mateo,
aunque aún tengo algunas hojas verdes en primavera,
que juntos tenemos eco y que él busca mis frutos,
es el único ser que los encuentra.
Y que no me gusta sentirte lejos,
por eso tu libro está cerca.
No me gustan los ganadores reflectantes,
fosforitos, superlativos, por eso me gustas tú.

luis miguel madrid, forever

Homenaje a Luis Miguel Madrid en la revista Babab.
No digo más.

página 2 despide la temporada

(la elegancia de Óscar López, bajo 27ºc)
Lo sé, pongo caras y muevo demasiado las manos. En casa y en la tele. No sé atarme.
Gracias al equipo de "Página 2" por tantísima sensibilidad. Esa hormiga, cruzando el andén del ceranías, también cruza a cada rato mi ADN. Y ellos supieron verlo.
Qué suerte tengo.
Feliz verano.
https://www.rtve.es/alacarta/videos/pagina-dos/pagina-dos-karmele-jaio-isabel-bono/5614140/

algunas cosas que hago (y después no recuerdo haber hecho)

Como por ejemplo: ¿Cuándo grabé esto?
Ni idea.
Da igual.
¡Espero que os enganche la historia!

https://www.youtube.com/watch?v=pz7HE21m3GU

el pasillo de la fama (porque paseo no se puede)


Gracias por todo los que habéis visto (esos detallitos que hacen una historia) en Diario del asco y por contarlo. Me hubiera conformado con que alguien me dijera que estaba una mijita mejor que Bleturge. Pero desde que apareció en ese tan lejano 10 de marzo, he vivido en modo asombro. No sé decir mucho más. Gracias.

en la cadena ser (minuto 24) (¡gracias óscar lópez!)
* https://play.cadenaser.com/audio/cadenaser_avivirquesondosdias_20200607_110000_120000/#

reseñas:
https://www.abc.es/cultura/cultural/abci-isabel-bono-autora-nada-convencional-202006050138_noticia.html
https://www.elimparcial.es/noticia/213655/los-lunes-de-el-imparcial/isabel-bono:-diario-del-asco.html
https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/05/29/isabel-bono-el-delicado-equilibrio-de-la-vida-1377559.html
https://www.elcorreo.com/culturas/territorios/nueve-criticas-literarias-20200523181632-nt.html
https://elcultural.com/el-asco-generacional-de-isabel-bono
https://www.laopiniondemalaga.es/libros/2020/05/03/deseos-viento/1163394.html
https://www.alsurdelafrontera.es/2020/04/diario-del-asco-de-isabel-bono/
https://www.pressreader.com/spain/la-vanguardia/20200425/283326114500330
*https://www.laslibreriasrecomiendan.com/libro-de-la-semana/diario-del-asco-de-isabel-bono/
https://librotea.elpais.com/libros/diario-del-asco/
http://jac-dietario.blogspot.com/2020/03/29-domingo-marzo-la-novela-se-viste-de.html
https://www.elmundo.es/cultura/laesferadepapel/2020/03/15/5e67972b21efa037358b4609.html
http://www.librujula.com/actualidad/2682-diario-del-asco

recomendado por:
*https://librotea.elpais.com/estanterias/libros-que-se-arrepentira-de-no-haber-leido/
https://www.youtube.com/watch?v=5tqdI-NaqSA
https://www.zendalibros.com/zenda-recomienda-diario-del-asco-de-isabel-bono/
https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2020/04/23/10-criticos-de-artes-letras-recomiendan-algunos-libros-ideales-para-la-pandemia-1371150.html
https://www.diariosur.es/culturas/libros/quedate-casa-libro-20200422205856-nt.html

¡anda, hasta en twitter! (como no tengo, de la misa la mitad :)
https://twitter.com/hashtag/diariodelasco?src=hashtag_click

entrevistas:
https://www.naiz.eus/es/hemeroteca/gara/editions/2020-05-16/hemeroteca_articles/la-gente-que-se-aburre-es-peligrosa-justamente-porque-no-sabe-aburrirse
https://www.laopiniondemalaga.es/cultura-espectaculos/2020/03/30/creo-malaguenos-llevamos-mini-chiquito/1156329.html
https://www.diariosur.es/culturas/libros/isabel-bono-20200320111440-nt.html
https://www.malagahoy.es/ocio/Isabel-Bono-escritor-incapaz-total-libertad-personajes-no-escriba_0_1447055879.html




ole ahí las amigas y amigos que se quedan en sus casas leyendo

(el hombre cangrejo se rapó la cabeza
y bajó desde su casa a la casa del libro) 

(mr.perkins, amigoeditornovelistapoeta y más cosas)

(mi querido señor chivite, con la cabeza rapada,
desde su ático caótico)

(sonia en b/n, she's so cool!)

(dos meses sin verle el pelo, ahora largo, a míchel)

(mis antonios guapos, aunque al de en medio lo he tratado menos)

(y qué ganas de abrazar a juan, hasta hacerlo reír, me han entrado
al verlo tan serio)

(encuentros en la primera fase:
nené fue a la librería y a la peluquería)

(eva, sin que sirva de precedente, se lanzó a la compra por internet,
¿se volverá una adicta?)


(agustín desde su jardín, decapitándome el nombre
como otras hacen con la cabeza)

(carmen y su subliminal homenaje a bleturge)
(larsen en su jardín del otro edén)
(irazoki y sus ojos de nieve)

(elisa superconcetrada y sin pasar frío)
(y mientras más de medio mundo vive en pijama,
ana, arrasando en modo top model)

(¡raquel se rio con bleturge!
y va a juego con la portada, oh)
(aquí el dulce laporte, desde su atalaya vallecana)
(luz se ríe, ¿qué página será?, luz reguapa del norte)
(villagreis rodeado de libros, ¿se le caerán en la cabeza?)
(graciela desde buenos aires,
siempre se me olvida que allá es verano
que ella es el verano)
(f brillante, como yo le llamo, desde el super norte
que no se diga que no hay tímidos valientes)
(paco griñán en su casa, vestido y calzado
¡ole ahí la elegancia!)
(susana se queda en casa
lectura e inhalador que no falten)
(jorge desde bilbao
lo usa de mascarilla, ¿de proa?)

(maricarmen, llena de luz y color)

enrique villagrasa: la poesía sabe esperar


La poesía sabe esperar (Igitur, 2019) con prólogo de Nacho Escuín.

Dice Enrique Villagrasa que la poesía sabe esperar.

¿No será al revés? ¿No seremos nosotros los que nos quedamos sentados en un escalón mirado a izquierda y derecha a ver por qué punta de la calle aparece de nuevo? ¿O quizá tenga razón, y la poesía esté esperando a que nos demos cuenta de que siempre estuvo a nuestro lado, de nuestro lado, para hacernos los días más hermosos y ligeros?


rafael soler, nueva novela

Por fin empiezo a creerme el siglo 21.
Porque nos prometieron trajes plateados y coches sin ruedas, pero esto es mucho mejor.
¡A disfrutar!
https://www.youtube.com/watch?v=lrC-zjHgzGc&fbclid=IwAR37yUxyRmjb0Xxka3c8zlizd_7u-RWPupKN3mgTCSGp-25d-K4-QxnIMQQ

"tayer" la vía barojiana

Holatodas/Holatodos,

mi admirado Eduardo Laporte saca castañas de su fuego. Su cabeza no tiene fondo: cada día una idea nueva, un taller nuevo, una miniempresa que levantar.

Para quienes quieran aprender sobre Baroja o para quienes sepan de alguien a quien pueda interesar.

Besos barojianos (que seguro que existen).

no todos los patriotas lucen pulseritas

Pedazo de poema de Braulio Ortiz Poole.
https://www.rtve.es/alacarta/videos/pagina-dos/pagina-dos-poema-braulio-ortiz-poole/5549963/

julio anguita (1941-2020)

(nos quedamos sin otro hombre bueno)
"y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno."
Antonio Machado

insomnio

(prisioneros en el espacio, ¡uníos!)
Cuando no puedo dormir recito para mis adentros los 50 estados de Estados Unidos con sus correspondientes capitales. Suelo dormirme en Iowa. Pero si alguna vez llego despierta a Missouri, me desvelo. Hoy me he acordado de Don Juan Moreno Casasola en Ohio. Don Juan era el médico de cabecera de mis padres. Mi médico era Don Rafael Mesa. Me gustaba ir a su consulta. En el centro de la sala de espera había un sofá circular de escai verde en forma de flan. A Don Juan sólo recuerdo haber ido dos veces. Una, muy pequeña, de urgencia, con un dolor intenso de estómago. La sala de espera estaba llena. Al llegar vomité algo muy oscuro que mi madre y la enfermera identificaron como sangre. Nos dejaron pasar. Nada más mirarme la lengua y palparme el vientre, Don Juan me preguntó si había comido chocolate. A los médicos no se les miente, había oído decir: Una cajetilla entera. Entonces no estaba mal visto vender cigarrillos de chocolate para niños (como ahora parece normal el Champín en las fiestas infantiles). La segunda vez tendría 6 ó 7 años y era una experta en puzzles de mil piezas, beberme tebeos de Pumby e inventar historias. No necesitaba más. Si las niñas venían a buscarme para jugar le pedía a mi madre que les dijera que estaba castigada. Además solía meterme en el armario a pensar o, según mi madre, me quedaba demasiado tiempo pensativa. Acabé en la consulta de Don Juan. La consulta estaba en su casa, entrando a la izquierda, una casa palacio siempre en penumbra, con un zaguán, un patio con habitaciones alrededor y un piso superior. Al leer el nombre de la calle me entró la risa nerviosa (una casa tan regia y un señor tan serio en Molinillo del aceite). Enferma no parece, dijo Don Juan después de auscultarme. Mi madre le explicó. Se sentó a mi lado, acercó mucho su cabeza a la mía como si fuera a contarme un secreto. ¿No te gusta jugar?, ¿no te gusta salir a correr a la calle? Asentí. Pero prefieres quedarte en casa con tus cuentos y tus álbumes pegando estampitas. Lo miré a los ojos: Sí. El sí más rotundo de mi vida. Ni siquiera me recetó hierro o vitaminas. Supongo que por eso mi madre no volvió a llevarme al médico.

De todo esto me he acordado esta madrugada de confinamiento e insomnio. Siempre he sido de interior. Me provoca cierta incomodidad pensar que tendré que volver a la velocidad de la vida normal y que ya no puedo pedirle a nadie que me castigue sin salir.

minientrevista en revista librújula por enrique villagrasa

¿Poesía y denuncia social pueden ir de la mano?
Pues de la mano sólo hay que ir si te sale tenderla o te la tienden (y aceptas) con naturalidad. Si es impuesta sería como llevar una mano ortopédica o, lo que es peor, ¡un secuestro!

¿Del poeta a los dioses hay un verso?
Depende de los dioses que elijamos. Si es un dios al uso (ególatra con exigencias y un CV de "ojo por ojo"), cualquier lista de mandamientos tiene más de dos. Si es un dios unipersonal y bueno (tipo Vonnnegut, tipo Hikmet) con un "gracias por no tener miedo" sería más que suficiente.

¿En poesía es importante la generosidad?
Una/un poeta que se mide no es poeta. Sin generosidad no existiríamos. Desde las cavernas nos estamos dando, regalando manos tatuadas a las piedras. Vivimos de las rentas de la generosidad de la generación anterior. La cutrez de la maldad hace más ruido, pero la generosidad mueve el mundo y, todo el mundo sabe, el mundo lo mueven los poetas, ¿no?

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madre noche

yo también estoy sola
y quieta en mitad de esta calle
por la que todos pasan y nadie me roza

alguien podría decir
que ya no espero nada

en silencio, espero una orden

pero
¿de quién la orden?
¿y hacia a dónde caminar?

rockdelux forever

(tanto me gusta que hasta me inventé un grupo para sacarlos en portada)
Noticias que me dan mucha pena.
https://elpais.com/cultura/2020-05-04/rockdelux-cierra-su-edicion-de-papel-despues-de-35-anos.html


días de winnie

(los días felices y las naranjas van de la mano)
Felicito a Elisa Gálvez por su cumpleaños. Dice que se hizo daño en la espalda intentando liberar un arbusto doblado por la nieve. Yo salvo insectos de un cubo de agua. Hay otros mundos y están a 500 kms, pienso. Como diría nuestra querida Winnie: "¡Qué maldición la movilidad!", bromea. No recordaba esa frase de Los días felices. Elisa la interpretó muchas veces. Mientras, yo llevaba un recorte en mi libreta sin saber que era ella. Winnie es mi personaje femenino de ficción favorito de todos los tiempos.

Entra un mail de mi querido Paco Cumpián. Ha leído Diario del asco. No se si es el mejor momento para haberla publicado, pero yo creo que si, al menos para mí como anillo al dedo, dice. Cree que estos días sin poder salir ha envejecido. No lo creo, Paco Cumpián siempre será joven digan lo que digan los espejos. Dice que está pasando el encierro con Maribel (el virus se llevó a su padre y a su hermano mayor). La madre de Cumpián también se está marchando, con 99 años, pero de muerte natural. Cierro el mail y los ojos, y deseo con todas mis fuerzas que llegue a los 100. Y él también.

1 de mayo: ya que no podemos salir con banderas, salgamos con piscinas

(felicidad inflable)
Hoy, por primera vez en toda mi vida (que yo recuerde), sonaba claramente una canción en un sueño. He soñado en blanco y negro, en otros idiomas (algunos inventados), pero, música, nunca. Tan asombroso ha debido de parecerle a mi subconsciente que me he despertado de buen humor, dejándome en la ducha la tristeza y el dolor de estos días atrás.

Al tender las toallas he visto a los niños de abajo bañándose en un balde y me he acordado de que tengo una piscina inflable. La he inflado y se la he bajado. Los ojos de los niños cuando preguntan. No hay nada mejor. ¿Nos la prestas? No, pa ti pa siempre. Quiero esa luz en la cara de un niño pa mí pa siempre. Su madre se llama C. Llevamos 20 años viviendo a 50 metros y nunca habíamos hablado. ¿Cuando durarán estos pequeños cambios que nos ha "regalado" el dichoso Covid-19.

Por cierto, me niego a cambiar a estas alturas el género del nombre virus. Para feminizar lo malo qué rapiditos somos, ¿no?

la belleza se descalza

(teresa sebastián 1959-2020)
su ojos tan limpios diciéndome, mientras se descalza, que no barra la terraza, que las hojas secas y el polvo son parte de la tierra, su dulzura inmensa intentando curarme el dolor de cabeza con las manos y rodajas frías de manzana, su serena sorpresa por todo, su entusiasmo, su devoción por lo pequeño, su fuerza, su fuerza, su fuerza

de interior

(esa lentitud de los libros, las piedras y los cactus)
Cuando no puedo dormir recito para mis adentros los 50 estados de Estados Unidos con sus correspondientes capitales. Suelo dormirme en Iowa. Pero si alguna vez llego despierta a Missouri, me desvelo. Hoy me he acordado de Don Juan Moreno Casasola en Ohio. Don Juan era el médico de cabecera de mis padres. Mi médico era Don Rafael Mesa. Me gustaba ir a su consulta. En el centro de la sala de espera había un sofá circular de escai verde en forma de flan. A Don Juan sólo recuerdo haber ido dos veces. Una, muy pequeña, de urgencia, con un dolor intenso de estómago. La sala de espera estaba llena. Al llegar vomité algo muy oscuro que mi madre y la enfermera identificaron como sangre. Nos dejaron pasar. Nada más mirarme la lengua y palparme el vientre, Don Juan me preguntó si había comido chocolate. A los médicos no se les miente, había oído decir: Una cajetilla entera. Entonces no estaba mal visto vender cigarrillos de chocolate para niños (como ahora parece normal el Champín en las fiestas infantiles; veremos qué dicen de nosotros en el siglo XXII). La segunda vez tendría 6 ó 7 años y era una experta en puzzles de mil piezas, beberme tebeos de Pumby e inventar historias. No necesitaba más. Si las niñas venían a buscarme para jugar le pedía a mi madre que les dijera que estaba castigada. Además solía meterme en el armario a pensar o, según mi madre, me quedaba demasiado tiempo "pensativa". Acabé en la consulta de Don Juan. La consulta estaba en su casa, entrando a la izquierda, una casa palacio siempre en penumbra, con un zaguán, un patio con habitaciones alrededor y un piso superior. Al leer el nombre de la calle me entró la risa nerviosa (una casa tan regia y un señor tan serio en Molinillo del aceite). Enferma no parece, dijo Don Juan después de auscultarme. Mi madre le explicó. Se sentó a mi lado, acercó mucho su cabeza a la mía como si fuera a contarme un secreto. ¿No te gusta jugar?, ¿no te gusta salir a correr a la calle? Asentí. Pero prefieres quedarte en casa con tus cuentos y tus álbumes pegando estampitas. Lo miré a los ojos: Sí. El sí más rotundo de mi vida. Ni siquiera me recetó hierro o vitaminas. Supongo que por eso mi madre no volvió a llevarme al médico.

De todo esto me he acordado esta 45º madrugada de confinamiento e insomnio. Siempre he sido de interior. Me provoca cierta incomodidad pensar que tendré que volver a la velocidad de la vida "normal" y que ya no puedo pedirle a nadie que me castigue sin salir.

encuesta

(nada como las sombras móviles)
Sigo preguntando a los amigos qué van echando de menos. Laporte, que hasta los 21 días seguía sin echar de menos nada, a los 28 respondió que andar con pasos largos. A los 42, correr. Estoy convencida de que a los 56 me dirá, ¡volar!

Mi evolución favorita, por ser la más humana, es la de Salvatore: responsabilidad ajena, ver a los amigos, todo y nada, nada y la normalidad.

Hasta los más ficus, como se autodenomina Perkins, a los 28 días echó de menos bajar a por el periódico. Villagrasa y yo seguimos en la misma casilla, sin echar de menos nada, y reconocemos que nos va a costar volver a la velocidad y el ruido de antes.

lee galdós

Como decían en aquella chirigota: "Qué bonito to, no?".
(Y qué vieja estoy. Tengo que volver a tomar polen y levadura de cerveza.)
https://www.youtube.com/watch?v=opP17H8iDCs

luis miguel madrid

(días felices en la laguna
y eva supo, como siempre, captar la felicidad)
Nunca he entendido a esas personas que, cuando se enteran de la muerte de alguien dicen: No puede ser. Hoy es lo primero que he pensado al saber que a Luis Miguel Madrid se lo ha llevado el Covid-19. Sin duda porque no he conocido jamás a nadie tan lleno de vida como él.

¿quiénes son las ratas?

Telediario. A una médica, sus adorables vecinos le han hecho una pintada en el coche: "Rata contagiosa". Yo no le daría pábulo a estas cosas por aquello del efecto copycat. Con qué facilidad pasa el ser humano del aplauso a la barbarie. Ya lo cantaba El último de la fila hace un montón de años: Los hombres se destrozarán con esa crueldad que les da el miedo. Curiosamente, la canción se titula "Otra vez en casa".

asco visceral

Mariano Rajoy sale a caminar a paso ligero. No veo que lleve mascarilla. No veo que lleve bolsa de basura ni compras del súper más cercano a su vivienda. Dudo que viva en un piso interior de 50 metros cuadrados. 

Me molesta. Mucho. Pero más me molestan quienes no desaprueban su actitud e incluso aprovechan para decir cuánto lo admiran.

Que no se nos olvide: La mujer del ogro es peor que el ogro.

14 de abril, día de leer

Pues hacía tiempo que no leía nada tan sensato.