cuando nombran a un ministro (o ministra)
se felicitan, se abrazan
supongo que no agitan botellas de cava
para no manchar las carísimas alfombras
los carísimos trajes
si a mí me nombraran ministra
me echaría a llorar
y no habría cartera que compensara
mi responsabilidad, mi pánico
¿no hace sospechar un poco, sólo un poco,
que se sientan tan felices
como si les hubiera tocado "el gordo"?
noticias (madrid)
Hace 21 horas