Gracias por todo, Javi Martín, sobre todo por esa extraordinaria foto de la portada. Qué suerte tengo.
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Ayer terminé el libro.
Si al principio veía a Mateo en la vieja, al final lo veía menos. Comparten cosas, esa forma ácida de desnudar las cosas para llegar al hueso, a la esencia, de quitar lo que no eses. ¿No hace eso un decapante?
Si comparte cosas con Mateo también siento que las comparte conmigo, pero la vieja es más lista que Mateo (por tanto mucho más que yo). Lista en el sentido útil de la palabra. Eso que llaman inteligencia emocional.
La vida está ahí, a nuestro alrededor. Y tú sabes mirarla ergo… sabes hacer que tus personajes la miren con su visión de rayosX. Decía el principito que lo que importa es invisible a los ojos. No, no lo es. Pero hay que atreverse a verlo y la mayoría elije no hacerlo.
Bueno, creo que me estoy enrollando demasiado. No soy crítico de libros. Ni de nada.
Enhorabuena por crear personas. La vieja existe. Mateo existe.
Y así todo.
