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la mosca, de fernando luis chivite (ooh)

Ayer vi la primera mosca de la temporada. Era poco después del mediodía. Se posó en la mesa de la cocina. Empezó a moverse por aquí y por allá a su antojo. Las moscas tienen una insolencia natural. No me tenía ningún miedo. Y supongo que quería demostrármelo, porque se posó en mi mano tan tranquila. Como estaba un poco aburrido, me quedé mirándola un rato sin animadversión. Pensé: si la observas con afecto, incluso una simple mosca puede resultar atractiva. De repente, me sentí acompañado. Y se lo dije. Pero por supuesto no me respondió. Se limitó a darse un paseo entre las migas. Así que ya estáis aquí, le dije un poco después. Era una mosca normal, como las de siempre. Quizá algo más pequeña. ¿Te han enviado las demás a echar un vistazo, eres una exploradora?, le pregunté en buen tono. Y quiero pensar que me entendió porque volvió a posarse otra vez en la misma mano y a hacer exactamente lo mismo que antes. Entonces me acordé de lo que decía Baudelaire, eso de que las moscas son espías de los dioses. Yo no creo que lo sean. Ahora bien, tampoco puedo demostrarlo. Así que intenté mostrarme amable, es lo menos que podía hacer. Le hablé de nuestras preocupaciones sociales, del Osasuna, del coronavirus, de los derechos de autor de los escritores. También le dije que era martes de carnaval, por si le interesaba. Pero nada de todo eso parecía importarle. Apenas me miraba. Y si lo hacía, lo hacía de soslayo. Como diciendo: bah, tonterías. Sin embargo, cuando mencioné el nombre de Iturgaiz, cambió de actitud: se detuvo en seco y me miró fijamente. ¡Iturgaiz!, repetí. Entonces dio un respingo. Se me ocurrió enseñarle una foto de Iturgaiz en el móvil y fue fatal. Se volvió loca. Se estampó con tal violencia contra la pantalla que se quedó allí pegada. No había manera de despegarla. Me dio pena, pero hay cosas ante las que nada puedes hacer. Y lo mejor es admitirlo con deportividad.

Fernando Luis Chivite
El farolito, Diario de Noticias de Navarra, 26 febrero 2020.

amor, ¿eres ciego?

Pues parece que el de las esposas de los mangantes sí. Confían ciegamente en los papelitos que les pasan sus santos para que los firmen. En fin, quede claro que no es pasión ciega lo que siento por los artículos de F.L Chivite. ¿Quién no firmaría este artículo ahora mismo?
http://www.noticiasdenavarra.com/2013/12/04/opinion/columnistas/el-farolito/hay-cosas-que-solo-se-ven-bien-despues-de-un-tiempo

ni virutas ni serrín: polvo (enamorado)

Últimamente observo cierta agitación sobre el mismo tema: la edad, los años que pasan. No creo que sea porque se acerca, dicen, el fin del mundo. Más bien creo que se acerca diciembre y empezamos a hacer recuento de los propósitos que dejamos sin cumplir (también de algún dolor o arruga que antes no teníamos). Iba a sacar alguna conclusión o dar algún consejo, pero no soy capaz.

yo también me acuerdo

Todo el mundo piensa que la lluvia y su estúpida melancolía nos hace recordar. Pero no. Son los malditos días de calor, la estúpida luz amarilla del sol abriéndose paso por todas las rendijas que creíamos tapiadas, la que nos hace recordar que hubo otra vida en la que todo era porvenir.