luisa etxenike


Si alguna vez tengo delante a Luisa Etxenike no sabré qué decirle. Quizá quiera abrazarla, como me han abrazado sus libros.

Absoluta presencia (Ediciones Gallo de Oro, 2018) y Aves del paraíso (Nocturna Ediciones, 2019). Altamente recomendables. Me voy a por más.

lo que esconde un flequillo (décimo aniversario de la muerte de agota kristof)

(Agota Kristof, 30 octubre 1935 - 27 julio 2011)


Nada como pasar la yema de los dedos por el título de un libro. Paso el dedo por "Ayer" varias veces. Envidio los títulos ajenos.

Me acuerdo de El hierro, de la isla. Aprendí hace tiempo que hay que viajar con un solo libro. Me llevé el más gordo. "Claus y Lucas" son las tres primeras novelas de Kristof en un solo tomo. Pensaba que me durarían toda la semana, pero acabé con él la primera tarde. No necesité más, esos dos hermanos se te quedan agarrados a la sangre durante días. Después vino "La analfabeta", un manual de instrucciones para escritores en ciernes y para algunos consagrados que sólo saben mentir. Porque si Agota Kristof me ha enseñado algo, es a no mentir.

Hace tiempo leí una entrevista donde contaba con una frialdad pasmosa que no entendía por qué tuvo que huir de su país, Hungría, sólo porque a su marido iban a encarcelarlo. Que no entendía por qué tuvo que sacrificarse ella (vivir en suiza, trabajar en una fábrica, aprender un idioma odioso, dice), sólo porque su marido no quería pasar quince años en la cárcel. Y lo dice con ese inocente flequillo sobre los ojos mientras te ofrece pastitas de té. Y no creo que sea mala, y no sé si es del todo sincera ni si la sinceridad está sobrevalorada, pero a mí me fascinó su inocente egoísmo.

"No importa" es otro título que le envidio. No suelo creer que lo que escriben otros sea autobiográfico, pero en el caso de Kristof me cuesta pensar que no lo sea. Ahora "Ayer". Despiadado, no encuentro otra palabra.

Ojito con Agota Kristof, ojito con esta santa señora de aspecto inofensivo porque puede clavarte un cuchillo entre las cejas sin que te des cuenta. Eso sí, tiene de bueno que nunca te matará por la espalda. Algo es algo.

(Publicado en Manual de Uso nº9, marzo 2011.)

cumpián lee me muero

Paco Cumpián me escribe desde Chaouen.
No soporto el verano, pero así, con tanto amor, me encanta.


Leído me muero de I. Bono.

Se mete uno, mientras lo lee, en una casa en donde, como en las películas de Tarskovsky, la lluvia cae dentro, dejando charcos sobre la mesa y en el interior de los armarios; en donde la niebla sube desde el suelo de la cocina y hay árboles en la habitación vacía. Uno cree ir conociendo, a medida que avanza en la lectura, la casa de Isabel Bono, la terraza que en los días felices se llena de la luz de la diez de la mañana y hay que barrerla porque sobre ella han caído las hojas; la ventana del cuarto de baño por donde se cuela el sol posándose sobre los azulejos húmedos, la cocina convertida en túnel de lavado, los insectos equilibristas que descienden por el cable del flexo.

La casa tomada, a veces, por los muertos que espían en la ducha, que susurran nuestros nombres y se orinan en los paragüeros; la casa vacía y de pronto llena de sombras que nos obligan a cerrar los ojos cuando nos peinamos frente al espejo.

La casa de Isabel Bono, con su mesa en el centro de todo, donde solo queda un rayo de luz sobre la libreta abierta, una taza fría y unas migas de pan tostado que ignoran la muerte. La casa con sus ventanas abiertas para mirar por ellas un exterior de cielos limpios, viejos cuarteles ruinosos y palmeras muertas; para mirar y sentir cómo se oxida nuestra mirada sobre las cosas que nos rodean.

Se mete uno, mientras lo lee, en el andén aquietado por la luz, a la espera del tren de cercanías, para poder así mirar a través de los cristales tintados de sus ventanillas la calma lenta y limpia de la vida. O para inventar historias mientras se viaja, porque necesitamos historias. Pero en ese tren de cercanías viaja también el dolor, el dolor que desconoce nuestros nombres y coloca sanguijuelas en la espalda.

De vuelta a casa, tras sacudirnos la lluvia, creemos ver al fondo, sentada a la mesa, a Isabel Bono que, con un dedo mojado en leche, escribe sobre el mantel, el poema y su reverso, la luz y el desasosiego de estar vivos.

A Isabel Bono, la que, cuando está fuera y lejos, piensa en su casa vacía, la que sabe que en el centro del universo hay una boca soñada, la que no tiene miedo de la inmovilidad ni del silencio, la que no quiere ser nadie, la que no quiere ser nada.

cartas de amor a un comunista, se viste de largo

 Vay cosa bonita le han hecho a Isabel Pérez Montalbán.

Se reeditan sus Cartas de amor a un comunista en tapa dura, con prólogo de Alberto Sanjuán e ilustraciones de Fernando Vicente.

Qué manera más bonita de empezar el verano.

https://insensata.bigcartel.com/product/cartas

chivite, entrevista

 Otra, por si no llegasteis a la última.

http://patxiirurzun.com/2021/06/entrevista-a-fernando-l-chivite/

vámonos a sevilla


El próximo lunes 5 de julio
a las 19h
en La Sra. Pop (Amor de Dios 55, Sevilla)
Enrique Cabezón y yo charlaremos con Carmen Beltrán
de nuestras respectivas novelas Una semilla y Diario del asco.
Qué placer, ¿no?

enrique cabezón en cádiz


Qué suerte si estáis en Cádiz.

Jueves 1 de julio

20h

Fundación Carlos Edmundo de Ory

Se presentará Una semilla primera novela de Enrique cabezón.

tiempo ordinario de eduardo laporte


    ¿Qué hace que un escritor tenga éxito? Es lo primero que pienso al leer Tiempo ordinario (Papeles mínimos, 2021) de Eduardo Laporte.
    El primer volumen de sus Diarios (Pamiela, 2017) me arrebató completamente hasta el punto de retomar mis propios diarios. Leerlo me hace querer escribir.
    Me bebí Tiempo ordinario en un AVE Málaga-Madrid. Agradecí su elegancia, su compañía sin estridencias. Sus libros son un gato tranquilo que se te posa sobre los muslos para que lo acaricies. A cambio te devuelven cierta paz cálida como solo lo hace tocar algo que late despacio. Sus libros están vivos, serenamente vivos.
    ¿Quizá sea esa elegancia natural, sin estridencias, lo que impide que llegue a eso que llamamos "gran público"?
    Hace poco, presentando La intimidad de los viajeros (Destino, 2021) de Josan Hatero, me referí a él como "realismo limpio". Hatero tampoco tiene el reconocimiento que creo que merece. También me pasa con F.L. Chivite, que acaba de publicar, no uno, dos libros: Una cuestión de equilibrio, poesía completa (Luces de Gálibo, 2021) y la novela Cada cuervo en su noche (Pamiela, 2021), cada vez que lo leo se me abren los ojos de puro asombro al no comprender que no hablen de él en todas partes.
    Recuerdo ahora que Chivite se definía como "periférico indolente". Quizá sea eso, quizá el gran público evite la periferia.
    Quizá yo prefiera los márgenes, la vida tranquila que transcurre en esos caminos secundarios, la vida que huye de megáfonos y no pretende romper nada, solo dejar testimonio de lo que va pasando mientras uno mira.
    Le escribo a Eduardo. Me responde: "creo que me cansé del conflicto, sólo me queda la belleza entonces, porque la literatura es conflicto y/o belleza".
    No hay mucho más que decir. Un gato invisible me roza. Ese silencio agrandado del que hablaba Rilke.

librería proteo forever

Gulliermo Busutil me envía esto:
"En homenaje a Libreria Proteo, destrozada por un devastador incendio, su excepcional valor y circunstancias el director de documentales José Antonio Hergueta y yo, hemos realizado una pequeña pieza de vídeo con grandes voces de las letras y del periodismo cultural. En una hora como ésta queda claro que hay que moverse y ayudar. ¡Vivan los libros!"

una cuestión de equilibrio, de fernando luis chivite

Extraordinario.

https://www.laslibreriasrecomiendan.com/cuestionario-librero-110-f-l-chivite

josan hatero, nueva novela

Ayer tuve el honor de acompañar a Josan Hatero en la presentación de su nueva novela La intimidad de los viajeros (Debate, 2021).


Gracias a la librería Luces por hacernos sentir como en nuestra casa.

enrique cabezón, novelista

Pues creo que es lo único que le faltaba a Enrique Cabezón: poeta, músico, dibujante, cantante. Y ahora novelista.

Yo alucino. ¡A mí no me da tiempo a nada!, y no tengo dos niñas ni un barrio que movilizar.

Una semilla se titula. La novela tiene miga (y setas). No digo más.

https://www.larioja.com/culturas/fabula-cuenta-sugiere-20210429212603-nt.html


de perritos

 Aquí dejo este proyecto de Laura Garret, por si os apetece un perrete.

https://www.kickstarter.com/projects/laugarret/a-sakura-shiba-inu-collection-pins-and-keychains

un hombre bueno

[11 nov 1922-11 abr 2007]

Kurt Vonnegut no entendía la vida sin humor.
"Siempre que digo algo chistoso intento no ofender", decía.
Por cosas así, acabé canonizándolo.

Por ti, querido Kurt.